Puede que tú no, pero mucha gente no solo camina, sino que también cruza la calle sin sacar la mirada de su teléfono móvil.

Y, esta tendencia, se traduce en un aumento marcado en las últimas décadas en las heridas de cabeza y cuello provocadas por esta actividad, según reveló un estudio llevado a cabo en Estados Unidos y publicado en la revista JAMA Otolaryngology-Head & Neck Surgery.

«Yo crecí en Nueva York y recuerdo cómo, antes, uno caminaba y se saludaba con la gente, se miraba. Ahora, todo el mundo camina mirando el teléfono», le dice a la BBC Boris Paskhover, cirujano plástico especializado en reconstrucciones y autor principal de la investigación.

El tipo de heridas abarca desde laceraciones, hasta traumatismos cerebrales y daños en órganos internos.

«En mi experiencia personal he visto narices fracturadas, laceraciones. Tuve una paciente a la que había atropellado un auto por estar mirando su celular, y tenía la mandíbula fracturada. También he visto heridas traumáticas en el cerebro», explica el especialista.

El estudio analizó datos recabados entre 1998 y 2017, y observó que alrededor de 2007 -el año en que se lanzó el primer iPhone- subieron notablemente las heridas por el uso del celular.

Pero si la telefonía celular nos acompaña desde hace rato, ¿por qué el aumento en el número de heridas se ha manifestado más recientemente?

En opinión de Pashkover, se debe a que antes, los celulares eran simplemente teléfonos que uno podía llevarse con uno, pero, en los últimos años, se han convertido en «plataformas mediáticas móviles donde miramos las pantallas, pero que ya no usamos como teléfonos».

El grupo más afectado, explica, son los jóvenes de entre 13 y 29 años. La mayoría de las heridas, aclara el estudio, no fueron de gravedad.

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