Los pesticidas agrícolas que se venden a los agricultores preparados en «cócteles» pueden matar al doble de abejas de lo previsto hasta hace algunos años, según un análisis de 90 estudios publicado por la agencia británica BBC.

Los investigadores utilizaron esos datos para cuantificar cómo las combinaciones de esos factores impactan en los insectos polinizadores y concluyeron que los productos comerciales que contienen múltiples pesticidas deberían requerir sus propias licencias separadas.

«La exposición a múltiples pesticidas es la norma, no la excepción», señaló Harry Siviter, de la Universidad de Texas en Austin, al programa de radio “Dentro de la Ciencia” de la BBC.

Un estudio de 2016 mostró que las colonias de abejas que contienen una mayor cantidad de pesticidas tenían muchas más probabilidades de morir.

«Si una colonia de abejas está expuesta a un pesticida que mata al 10% de las abejas y otro pesticida que mata a otro 10%, esperarías, si esos efectos fueran aditivos, que el 20% de las abejas murieran», explicó Siviter.

Pero un «efecto de sinergia» puede producir un 30 a 40% de mortalidad. «Y eso es exactamente lo que encontramos cuando analizamos las interacciones», afirmó.

«Así que realmente debería tenerse en cuenta la interacción entre esos productos químicos» al otorgar licencias de uso de fórmulas comerciales», agregó Siviter.

«Actualmente no se continúa monitoreando el impacto de los pesticidas una vez que se obtiene una licencia para su uso. Nosotros estamos proponiendo observaciones posteriores al otorgamiento de las licencias».

Otro estudio publicado esta semana indica que las abejas de todo el mundo están logrando enfrentar otro serio problema: un parásito particularmente dañino llamado «Varroa destructor», un ácaro que se alimenta de abejas y larvas.

Las abejas ya tienen comportamientos higiénicos organizados y complejos, como la eliminación de las crías de larvas infectadas de la colmena.

El nuevo estudio publicado en la revista de la Academia de Ciencias de Reino Unido, analizó cuatro décadas de investigaciones sobre colonias que sobreviven a las infestaciones sin ningún tratamiento químico.

El estudio reveló que las abejas están evolucionando para «redirigir» ese comportamiento contra la varroa.

«Estamos viendo que esta resistencia aumenta en todo el mundo», afirmó la investigadora Isobel Grindrod, de la Universidad de Salford en Inglaterra.

«Y también hemos visto recientemente un aumento en el número de apicultores que no tienen que tratar los ácaros con productos químicos».

La «presión» de los ácaros está impulsando a las abejas sanas a adaptarse, señaló Grindrod.

«Su adaptabilidad es realmente importante y es por eso que necesitamos mantener colonias de abejas saludables, para mantener esa adaptabilidad, porque habrá otras enfermedades y presiones nuevas en el futuro

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