No todas las orugas se convierten en bonitas mariposas. Algunas se convierten en “batidos” vivos para mariposas macho que se tragan los fluidos de las orugas para atraer aún más a las hembras.

De hecho, científicos han informado en la revista Ecology de la primera evidencia de este comportamiento de ciertas mariposas sobre orugas, ya sean vivas o muertas.

Pudieron observar mariposas monarca adultas en el norte de Sulawesi, Indonesia, usando las pequeñas ‘garras’ en sus patas para rascar el cuerpo de la oruga y sorber el líquido que supuraba.

Los machos de las mariposas buscan compuestos específicos producidos por el algodoncillo, una planta con flores de la familia Apocynaceae.

Esta sustancia repele a los depredadores y ayuda a las mariposas a producir feromonas que atraen a las hembras.

La oruga está repleta del jugo de la planta masticada, lo que la convierte en un buen objetivo para las mariposas que intentan mejorar químicamente su atractivo para las hembras.

«Las larvas de oruga contorsionarían sus cuerpos rápidamente en lo que parecían ser intentos inútiles de disuadir el rascado persistente de los adultos», dijeron los investigadores que observaron a la mariposa bebiendo directamente de la oruga, tal y como se muestra en la imagen que acompaña a esta noticia.

Así, las mariposas algodoncillo acosan, someten y posteriormente se alimentan de orugas vivas, muertas y moribundas pertenecientes a otras mariposas algodoncillo, es decir, las crías de su familia.

¿Se trata de un comportamiento habitual?

De ninguna forma. Es la primera vez que se observa esta insólita conducta en las mariposas.

“El comportamiento no encaja perfectamente en los modos tradicionales de depredación, parasitismo o mutualismo, por lo que presenta un nuevo desafío a la teoría evolutiva.

Lo hemos denominado ‘cleptofarmacofagia’, robo de productos químicos para el consumo», explican los autores.

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