Investigadores australianos descubrieron un microbio unicelular marino capaz de capturar carbono de manera natural, incluso cuando los océanos se calientan y se vuelven más ácidos, un hallazgo que podría ser de gran ayuda en la batalla contra el cambio climático.

De acuerdo con el portal del periódico español “El País”, este microbio, abunda en todo el mundo, hace la fotosíntesis y libera un exopolímero rico en carbono que atrae e inmoviliza a otros microbios que quedan atrapados en su «mucosfera».

Después, el microbio se come a algunas de las presas atrapadas y abandona el exopolímero que, debido al peso de los microbios que tiene adheridos, se hunde y forma parte de la bomba biológica de carbono del océano.

El estudio, dirigido por la bióloga marina Michaela Larsson, se publicó el lunes, 14 de marzo, en la revista «Nature Communications».

Larsson afirma que, si bien la contribución del fitoplancton a la bomba de carbono está bien estudiada, hay muchos microbios con un papel destacado pero mucho menos conocido y raramente cuantificado, como los protistas mixotróficos, que pueden hacer la fotosíntesis y comer organismos al mismo tiempo.

«La mayoría de las plantas terrestres utilizan los nutrientes del suelo para crecer, pero algunas, como la Venus atrapamoscas, obtienen nutrientes adicionales capturando y consumiendo insectos. Del mismo modo, los microbios marinos que realizan la fotosíntesis, conocidos como fitoplancton, utilizan los nutrientes disueltos en el agua de mar que los rodea para crecer», explica Larsson.

Sin embargo, el organismo estudiado en este artículo y denominado Prorocentrum cf. balticum, es mixótrofo, es decir, es capaz de comer otros microbios para obtener una dosis concentrada de nutrientes, «como si tomara un multivitamínico», afirma.

«Tener la capacidad de adquirir nutrientes de diferentes maneras significa que este microbio puede ocupar partes del océano desprovistas de nutrientes disueltos y, por tanto, inadecuadas para la mayoría del fitoplancton», razona la bióloga.

Un informe de 2019 de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina concluyó que para cumplir con los objetivos climáticos, las tecnologías y estrategias de eliminación de CO2 necesitarán eliminar aproximadamente 10 gigatoneladas de CO2 de la atmósfera, cada año hasta 2050.

“La producción natural de polímeros extracelulares ricos en carbono por parte de los microbios oceánicos en condiciones de escasez de nutrientes, que veremos bajo el calentamiento global, sugiere que estos microbios podrían ayudar a mantener la bomba biológica de carbono en el océano futuro», subraya.

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