Acudir a algunas ventanillas bancarias se está convirtiendo en un trámite “engorroso” porque el personal solicita que las firmas autógrafas sean idénticas a las que aparecen en la credencial del Instituto Nacional Electoral, admitió la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

De acuerdo con el portal de internet de “El CEO”, este requerimiento lleva a que los usuarios de los bancos no realicen de forma rápida operaciones sencillas como consulta de saldo, de número de cuenta o retiro de efectivo, cuando los cajeros automáticos o las aplicaciones bancarias dejan de funcionar por distintas causas.

«Las medidas de seguridad deben ser expeditas, ya que sirven para que el banco pueda tomar una decisión rápida acerca de si autoriza o no una transferencia», destacó en entrevista Jesús Chávez Ugalde, director de análisis y estadísticas de la Condusef.

El personal de las ventanillas identifica a los clientes ahí mismo, al solicitar el registro digital de sus huellas dactilares, la credencial del INE y sus tarjetas bancarias, pero si la firma requerida la encuentran ligeramente más larga, más pequeña o acentuada de la que aparece en el INE, se entorpece la operación.

Fue el caso de la señora Susana Torres de 62 años en una sucursal de Scotiabank de la alcaldía Álvaro Obregón. Consultada, comentó que prefiere acudir a ventanilla que a un cajero automático a verificar los depósitos que le hace su hijo.

Pero ella ya sabe que varios supervisores del banco acudirán a cotejar la firma que le piden con la de su credencial del INE.

«Ya estoy acostumbrada, yo no veo que cambie mucho mi firma, pero nunca la aceptan a la primera. Sí es incómodo y molesto porque ya me tienen identificada y desconfían de mí».

Ugalde, de Condusef, admitió que, por tomar precauciones para evitar robo de identidad, las medidas que toman algunas sucursales pudieran convertirse en un “cuello de botella” y pérdida de tiempo para los usuarios.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) revisa de forma aleatoria que las instituciones financieras integren el expediente digital de sus clientes, que debe incluir el registro de huellas dactilares y de la INE, según Condusef.

Los bancos están obligados a registrar datos biométricos de todos sus clientes para identificarlos cuando realicen operaciones. Esto es con la intención de evitar el robo de identidad.

El problema es que el registro digital de las huellas y de rostros no siempre es exitoso en adultos mayores, pues la vejez implica que se borren las líneas de los dedos y que surjan líneas de expresión.

Al no contar con registro de huellas dactilares, el adulto no podrá realizar una consulta de saldo o una disposición de forma inmediata en ventanilla.

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