¡Basura! es lo que encontró la expedición científica, liderada por Osvaldo Ulloa, que exploró en enero pasado la fosa de Atacama, a 8000 metros de profundidad en la costa chilena, hecho que se convirtió en hito mundial.

El descenso «fue un balde de agua fría al constatar que, antes que nosotros, habían llegado nuestros desperdicios», expresó con decepción el oceanógrafo y acuanauta Osvaldo Ulloa.

Director del Instituto Milenio de Oceanografía, hoy es figura principal del festival Puerto de Ideas Biobío, que se realiza esta semana en Concepción y Talcahuano, centrado en la conservación de los océanos

En ese marco, el diario electrónico El Mostrador tuvo acceso de manera inédita a las imágenes donde se puede ver con claridad una bolsa plástica apoyada en el lecho marino y que luego nada en el océano.

«Los plásticos, sobre todo, quedarán en el fondo del mar por siglos, no como un hito de nuestra audacia y avance tecnológico, sino que de nuestra soberbia e insensibilidad frente al daño que les estamos ocasionando a los océanos», reflexionó el hombre de ciencias en una especie de grito desolador.

El descenso del oceanógrafo a la Fosa de Atacama nunca había sido alcanzado por otro ser humano y era un sueño de infancia que fue posible gracias a años de investigaciones y a la aparición providencial del explorador estadounidense Víctor Vescovo, creador de un sumergible que posibilitó el descenso.

Pero junto a las maravillas que habitan las profundidades del Océano, Ulloa se percató de cómo el ser humano está llenando de desperdicios el lecho marino.

«La verdad que es bien dramático saber que hay basura a más de 8,000 metros. Necesitamos hacer un cambio cultural urgente, dejar de pensar que el océano es un gran vertedero», urgió el acuanauta.

En 2019, investigadores japoneses hallaron bolsas de plástico, juguetes, zapatillas y hasta una cabeza de maniquí en las Fosas Marianas, en el Pacífico Occidental, lo que fue un escándalo a nivel mundial.

Se calcula que 45 millones de toneladas de plásticos han terminado en los océanos, pero solo se han encontrado hasta ahora unas 440,000 toneladas.

El realizador Julián Rosenblatt, quien prepara un documental con la histórica expedición, expresó que fue todo un reto llevar a imágenes la osada expedición por «lo que significa que por primera vez un ser humano haya bajado a más de 8 mil metros de profundidad».

Adelantó que con su realización buscó plasmar un trabajo «que conecte con las emociones del público y pueda ser atractivo, tanto para jóvenes, niños y adultos. Estamos tratando de hacer un documental atrapador», comprometió.

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