Estudios sugieren que el Sars-CoV-2 puede infectar a los astrocitos, un tipo de célula que abunda en el cerebro y tiene muchas funciones, de acuerdo con un artículo publicado en la revista científica Nature y en la que se recopilan varios estudios, de acuerdo con una publicación aparecida en el portal de internet de “Expansión”

La información explica que los astrocitos hacen muchas cosas que respaldan la función cerebral normal, incluido el suministro de nutrientes a las neuronas para que sigan funcionando”, explicó Arnold Kriegstein, neurólogo de la Universidad de California en San Francisco.

Un estudio que se realizó en Brasil arrojó que tras un análisis que se realizó en el cerebro de 26 personas que murieron con COVID-19. En los cinco cuyas células cerebrales mostraron evidencia de infección por SARS-CoV-2, el 66% de las células afectadas eran astrocitos.

Los astrocitos infectados podrían explicar algunos de los síntomas neurológicos asociados con el COVID-19, especialmente la fatiga, la depresión y la «niebla mental», que incluye confusión y olvido, argumenta Kriegstein.

“Es posible que ese tipo de síntomas no reflejen daño neuronal, pero podrían reflejar disfunciones de algún tipo. Eso podría ser consistente con la vulnerabilidad de los astrocitos”; explicó la especialista.

A pesar de que una prueba que se publicó en abril pasado arrojó que no hay una cantidad desbordantes del virus del SARS-CoV-2 en el cerebro, sí está accediendo al cerebro atravesando la mucosa olfativa, el revestimiento de la cavidad nasal que bordea el cerebro.

El virus a menudo se encuentra en la cavidad nasal, una de las razones por las que los trabajadores de la salud realizan pruebas de detección a través de una muestra de la nariz.

“Podría ser algo que esté determinando algunas de las lesiones permanentes que vemos, algunos de estos accidentes cerebrovasculares de vasos pequeños”, explicó el especialista.

Los investigadores observaron que, en cortes de cerebro de hámster, el Sars-CoV-2 bloquea el funcionamiento de los receptores en los pericitos, lo que hace que los capilares del tejido se contraigan.

“Resulta que este es un gran efecto”, afirmó Attwell en el estudio publicado en abril pasado

Actualmente, se están analizando los efectos de medicamentos prescritos para tratar la presión arterial, como el losartán, que podrían ser útiles e implica la restricción de los vasos sanguíneos, y que su funcionamiento sería útil en algunos casos de coronavirus.

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